Archivo de la categoría: COSAS POR HACER

LA CITTÀ ETERNA

Roma es una de esas ciudades que puedes estar recorriendo estar días y días sin dejar de descubrir nuevos tesoros. Nada como un poco de organización para poder visitar todo lo que quiero la próxima vez:

ARA PACIS

arapacis

GALLERIA BORGHESE

SANTA MARIA LA MAGGIORE

maggiore

SAN GIOVANNI LATERANO

giovanni

DOMUS AUREA

PIAZZA DEL POPOLO

Obelisco Flaminio, Santa Maria dei Miracoli y Santa Maria in Montesano

Obelisco Flaminio, Santa Maria dei Miracoli y Santa Maria in Montesano

A presto!

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SCHWARZWALD

La Selva Negra, además de una tarta riquísima es un impresionante macizo montañoso lleno de bosques y lagos que te recuerdan la insignificancia del ser humano en medio de la Naturaleza.

glaswaldsee

Pese a ser una apasionada de Alemania, su idioma, su cultura y su gastronomía, tengo muchas regiones pendientes de visitar que no quiero perderme, sobre todo el norte (Hamburgo y alrededores) y esta zona de la Selva Negra.


En el Estado de Baden-Württemberg, al suroeste de Alemania y limitando con Suiza y Francia, se extiende este bosque forestal, salpicado por lagos (¡no hay que perderse el Schluchsee!), estaciones termales, cascadas, localidades que se conservan igual que hace varios siglos y numerosas rutas de senderismo para todos los niveles, además de las ciudades de Freiburg y Freudenstadt.

Source: Uploaded by user via Amy on Pinterest


Lo ideal sería ir en verano, con buen tiempo y una temperatura aceptable, para poder aprovechar al máximo… Como aún estamos en diciembre, tengo tiempo para organizarlo, buscar alojamiento y, sobre todo, ¡conseguir acompañante!

 

Fotos y más info para ir abriendo boca en http://www.schwarzwald-tourismus.info/ 

DE TEMPORADA

Mientras llega el buen tiempo para plantar los tomates y el resto el huerto, estaría bien pasar el invierno alimentándome de comida sana, verduras, legumbres, fruta… y, a ser posible, de temporada.

Este tema de los alimentos que corresponden a cada época me descoloca un poco, ya que ahora podemos encontrar de todo, todos los meses. Otro asunto es de dónde vengan esos productos o cómo hayan sido cultivados y cosechados.

No me motiva mucho comer plátanos que se recogieron aún verdes y han ido madurando en el viaje a España, o berenjenas de invernadero cultivados con más pesticidas y aditivos que un medicamento. Por suerte, hace unos días encontré estas tablas que ha hecho el Ministerio de agricultura con las que puedo organizar mejor la lista de la compra, para apoyar la producción española y comer lo que corresponde, de acuerdo con una producción ecológica y respetuosa con los tiempos de la naturaleza.

La única pega que veo, es que saber cuándo comprar cada verdura, no implica comprarla, prepararla y alimentarme de forma saludable… Para eso no hay tablas que me echen una mano, sólo fuerza de voluntad.

(Foto: blog.frescum.es)

DULCES E INCREÍBLES

Nunca me había gustado cocinar, hasta que llegaron a mi vida la placa de inducción y un horno que funcionaba, y empecé a descubrir todas las posibilidades que tienen. No es que ahora sea la asistente de Arguiñano, ni mucho menos, pero desde que mi chico me enseñó a hacer croissants con la masa de hojaldre, he visto que no todo es tan complicado como pensaba y, poco a poco, puedo ir ampliando mis conocimientos… (menos mal que él no lee esto, porque diría que me falta mucho para poder decir que “cocino”).

Últimamente he estado mirando blogs de cocina, y me apetece muchísimo ir aprendiendo a hacer postres y tartas decoradas, de esas que te da pena comer. Postres y tartas, pero no cupcakes, porque con la invasión maleni estoy saturada para esta vida y las dos siguientes. De hecho, hace unos años me llamaban la atención y tenía ganas de probarlas, pero tanta ñoñería y tantas cupcakes por todas partes, han hecho que ni llegue a darle un mordisco a una. Lo que quiero llegar a hacer es más bien esto:


Hasta donde sé, la clave está en hacer la tarta (el bizcocho y el relleno, de nata, crema, chocolate o el sabor que tenga) y, luego, la parte divertida -y más que complicada- de cubrirla y decorarla con fondant… mmm… empiezo a salivar sólo de imaginarla.

Creo que tendré que practicar muchísimo (y mucho más), pero todo es cuestión de ponerse. Y si no, ¡siempre puedo intentar entrar de becaria en Charm City Cakes!

TOMATINA

¡Qué bonito sería tener un jardín y un huerto donde cultivar mis verduras y hortalizas! Porque cuando pensamos en un huerto particular, nos referimos a plantar, regar de vez en cuando y luego estar meses comiendo los “frutos que la tierra nos concede generosamente”… Nada de pensar en el esfuerzo de agacharse a preparar la tierra y sembrar, abonar, controlar los insectos y enfermedades, regar cuando conviene, volver a machacarte la espalda para la cosecha, y todo el esfuerzo que conlleva un huerto de verdad.

Menos mal que en mi caso, con una terraza en la que sólo caben un par de macetas de 80 cm… no habrá mucha tierra que arar.

 

Hace un par de años, mi intento de huerto ecológico fracasó estrepitosamente, porque combiné ajos y unas plantas aromáticas (¡ya no recuerdo cuáles!), ignorando que son incompatibles porque cada especie atrae unos insectos perjudiciales para la otra, y, tras unos meses de esperanzas, acabó todo muerto cuando ya visualizaba mis tortillas de ajos tiernos.

Es una asignatura pendiente, y quiero retomarla en mi nueva terraza, empezando si es posible con tomates cherry, que parece que le arraigan a todo el mundo… Como la época de siembra es hacia la primavera, cuando ya no haya riesgo de heladas por la noche, tengo unos meses para decidir la variedad concreta (no sé si dentro del cherry hay varios tipos) y hacerme con las semillas. Primero, tendré que plantarlas en los semilleros  (o vasitos de yogur, con una semilla en cada uno), y cuando ya hayan salido las plantitas y se vea que prosperan (unos 5-10 cm) será la siembra en la maceta.

Y, unos meses después, ¡¡a disfrutar de las ensaladas de tomate ricas, ricas!!

EL SÉPTIMO ARTE

Algo que tengo pendiente desde hace años, y no sé si cumpliré, es acabar con mi lista interminable de películas medio “clásicas” que me gustaría ver, pero que por una razón u otra nunca termino viendo.

Voy a intentar escribirlas, a ver si así cuando tenga un rato libre  (o varias horas de viaje por delante), la repaso y voy reduciendo esta lista poco a poco…

A hard day’s night
El padrino (todas)
Una noche en la ópera
Annie hall
El crepúsculo de los dioses (Sunset Bulevard)
Doctor Zhivago
Flashdance
Tiempos modernos
El gran dictador
Sucedió una noche (Frank Capra)
Al este del edén
Rebelde sin causa
Gigante
Con faldas y a lo loco
El verdugo
Cantando bajo la lluvia
De aqui a la eternidad
El hombre que mató a Liberty Valance
Solo ante el peligro
¿Quién teme a Virginia Woolf?
Fresas salvajes
Bailando con lobos
Fiebre del sábado noche
Pulp fiction
Mujeres al borde de un ataque de nervios
El último mohicano
La dama de hierro
Único testigo

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También quiero ver A dos metros bajo tierra y Los Soprano, no sé si será mucho pedir….

CORRIENDO SIN MIRAR ATRÁS

Nunca pensé que una de mis tareas pendientes sería entrenar para una carrera. Una carrera de verdad: 5 kilómetros dejándote el aliento hasta llegar a ese maravilloso lugar en el que pone “META”.
Al margen de algunas salidas esporádicas a correr por el parque junto a casa, mi relación con el running siempre había sido de indiferencia recíproca. Y si me hubieran dicho hace cuatro meses que madrugaría para bajar a correr, o que podría hacer casi 7 km seguidos, me habría dado un ataque de risa.
Pero la verdad es que, después del ahogo inicial, me gusta bastante correr. Sigo terminando rojísima y con unas pulsaciones dignas de un ataque al corazón, pero la sensación de satisfacción es impagable. No sé si será sólo una cuestión hormonal, o el subidón de endorfinas, pero hasta me veo más guapa un par de horas después de correr.

Hoy he participado por primera vez en una carrera. A pesar de que era una carrera popular y de sólo 5 km, nada profesional, estaba muy nerviosa y con miedo a no poder acabarla, o terminar la última. Pero afortunadamente no han pasado ninguna de las dos cosas: he acabado en menos tiempo de que creía, hacia la mitad de la clasificación, con buen ritmo e incluso con la sensación de que podría haber aguantado algo más.

Lo mejor de la carrera, además del orgullo de haberla completado y, sobre todo, de que mi chico la haya completado aún más rápido que yo, ha sido ver cómo hay gente que acude a ver la carrera y te va animando cuando pasas a su lado, sin conocerte de nada pero empujándote, aplaudiendo y diciéndote que ya queda poco para conseguirlo. Se agradece, y mucho. De hecho, creo que si me entero de alguna carrera, y no participo, iré a animar yo también.

Soy consciente de que ha sido una carrerilla de nada, no tiene un gran mérito. Pero esto ha sido sólo el comienzo… Gente que participó aquí hace un año, hoy corría en la prueba para especialistas con el doble de kilómetros. El año que viene, ¡¡correremos con ellos!!

(Foto: Noferet)