I promise to devote every waking minute to your happiness.
No hace falta añadir nada más.
I promise to devote every waking minute to your happiness.
No hace falta añadir nada más.
Roma es una de esas ciudades que puedes estar recorriendo estar días y días sin dejar de descubrir nuevos tesoros. Nada como un poco de organización para poder visitar todo lo que quiero la próxima vez:
ARA PACIS
GALLERIA BORGHESE
SANTA MARIA LA MAGGIORE
SAN GIOVANNI LATERANO
DOMUS AUREA
PIAZZA DEL POPOLO
A presto!
“Ser rebelde no son unos pantalones rotos ni llevar piercings.”
La verdadera rebeldía está en enfrentarse a las circunstancias y demostrar que puedes hacer mucho más que lo “esperado” con las cartas que te han tocado.
Los protagonistas de este vídeo hacen que tenga que callarme cuando tengo estoy a punto de decir “no puedo hacerlo”.
Querer es poder.
“¿Esto es como el IKEA? ¿Tienes que hacer todo el recorrido y no puedes atajar?” Esta frase la escuché ayer, visitando una exposición de pintura. Y me habría hecho mucha más gracia si el que la pronunció no fuera mi pareja, acompañándome a regañadientes y haciendo comentarios sobre “cuántos culturetas” había.
Cuando nos conocimos, y hasta los primeros años saliendo juntos, me acompañaba de buena gana a muchas exposiciones y museos, incluso mostrando interés por alguna obra y comentando lo que le parecían. Pero conforme aumentaban los años juntos y la confianza, el interés fue desapareciendo y desde hace años intento ir sola a las exposiciones, sabiendo que para él no es nada apetecible.
Hace tiempo le planteé precisamente eso: su cambio de actitud y cómo me había “engañado” al principio, cuando aún tenía que ganar puntos para conquistarme; y su respuesta me dejó sin argumentos: “No te engañaba, no me importa visitar un museo o dos, pero es que en estos años contigo he visto más museos y exposiciones que una persona normal en toda su vida, y ya estoy saturado”.
Puede que tuviera razón. A veces se nos olvida que algo que nos apasiona y nos parece la mar de interesante, a otra persona puede resultarle un tostón. En cualquier caso, me alegro de que mi chico, en vez de quejarse y protestar, opte por tomárselo con humor y utilizar su ingenio. Eso sí, antes de buscar la salida y decirme que me espera fuera.
Empieza el año. 365 días de oportunidades para hacer cosas interesantes, visitar lugares especiales y estar con la gente que hace que la vida valga la pena, gente conocida y (quién sabe) por conocer.
Sin embargo, en el horizonte sólo veo páginas en blanco en un calendario. Muchas ganas de hacer cosas, de viajar, de nuevos proyectos, de cambios laborales… pero ninguna pista de por dónde empezar.
Tal vez me he contagiado del ambiente de pesimismo de estos tiempos. O puede que la incertidumbre laboral (y el futuro ejerciendo de maestra que se retrasa un año más) esté expandiéndose a todos los campos. Lo único seguro es que la forma de salir de esta inactividad pasa por empezar a moverse.
“El movimiento se demuestra andando”, dicen mis padres. Pues eso.
La Selva Negra, además de una tarta riquísima es un impresionante macizo montañoso lleno de bosques y lagos que te recuerdan la insignificancia del ser humano en medio de la Naturaleza.
Pese a ser una apasionada de Alemania, su idioma, su cultura y su gastronomía, tengo muchas regiones pendientes de visitar que no quiero perderme, sobre todo el norte (Hamburgo y alrededores) y esta zona de la Selva Negra.
Source: view.stern.de via Charlotte Raun Leth on Pinterest
En el Estado de Baden-Württemberg, al suroeste de Alemania y limitando con Suiza y Francia, se extiende este bosque forestal, salpicado por lagos (¡no hay que perderse el Schluchsee!), estaciones termales, cascadas, localidades que se conservan igual que hace varios siglos y numerosas rutas de senderismo para todos los niveles, además de las ciudades de Freiburg y Freudenstadt.
Source: Uploaded by user via Amy on Pinterest
Lo ideal sería ir en verano, con buen tiempo y una temperatura aceptable, para poder aprovechar al máximo… Como aún estamos en diciembre, tengo tiempo para organizarlo, buscar alojamiento y, sobre todo, ¡conseguir acompañante!
Fotos y más info para ir abriendo boca en http://www.schwarzwald-tourismus.info/
En estos días tan cortos, de cielos brumosos y tardes con luz artificial, parece que casi se olvida el calor abrasador y sofocante del verano… No importa pasar calor, si es el precio por disfrutar del cielo azul y el verde de los árboles.
Y, en verano, nos quejaremos del calor aplastante y desearemos poder llevar abrigo y bufanda… ¡Con lo fácil que sería vivir siempre en primavera!